viernes, 15 de enero de 2010
Reiniciando
Mr. Folkestein me ha dejado definitivamente colgado y hace poco me han susurrado que la palmó en Irak haciendo de periodista y preguntando por un tal Bin Laden. Según la versión escuchada, a los islámicos les cayó mal un periodista tan desinformado y para colmo con un inglés de acento extraño.
Así que no me queda más remedio, luego de una espera interminable, de seguir el blog, a mi leal saber y entender.
Veamos... cómo decíamos ayer, el desarrollo personal es cosa seria, sobre todo si se quieren conseguir resultados. Así que aquí apunto algunos consejos de eficacia probada:
1. Evite los primeros de año, fecha de cumpleaños, y otras señaladas para proponerse iniciar algo. Su inconsciente ya sabe que van de broma.
2. Evite hablarlo con sus amigos, y menos aún con su pareja. Sólo logrará que se rían de Ud.
3. Evite pensar en los resultados magníficos que obtendría si cumpliera con su proyecto. La mera imaginación de ellos ya lo cansaría antes de empezar.
4. Evite planificaciones en detalle o generales. Todo eso está muy bien en los libros, pero en la práctica aburren.
Entonces, me preguntará, ¿que debo hacer luego de evitar tantas cosas?
Lo que debe hacer, le contesto, es empezar directamente. Por cualquier lado, por el principio o por el medio. Hacer algo hoy, y hacer algo mañana, y seguir haciéndo algo, un poquito cada día. Sin preocuparse a dónde va y que pasos debe seguir.
Si lo logra, entonces, más adelante, cuando ya su "hacer" esté adelantado, entonces puede preguntarse lo que antes evitó, y charlarlo con la gente frente a la cual antes calló, o hacer algun plan para poner orden en su "hacer".
Acuérdese, la regla es fácil: primero moverse, segundo moverse y tercero moverse. Luego... vendrá el orden y el plan.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Dr ¡Anda por ahí! por favor, conteste.
El Dr. Folkenstein me ha dejado colgado de la rama. O con otras palabras menos literales... no lo encuentro por ninguna parte de la esta Jungla. He mirado por todas partes y pareciera que se lo han comido las hormigas (ni restos quedan, cuando estas amigas se deciden a manducar).
El problema, mi problema, es que este blog está detenido en su tortuosa marcha desde hace muchas lluvias, y no encuentro ningun animal (incluyendo a esos tan particulares que se autodenominan "humanos" para que siga con los mejores consejos de la Red para lograr ser lo que no somos, sin darnos cuenta y sin esfuerzo.
Pero paciencia... buscaré otra vez por la zona norte, es posible que el Dr. Folkenstein haya emigrado hacia junglas más prometedoras.
Esta es la cuestión principal en este siglo que comienza ¿Nos quedamos dónde estamos o huímos a un supuesto mejor lugar?
Una vizcacha emigrada (ahora encuentras argentinos hasta en la sopa) me dijo una vez: "vaca que cambia e' querencia se atrasa en la parición" ... y como la susodicha distaba mucho de parecerse ni siquiera a un ternero me quedé "in albis".
Luego, la vizcacha sabihonda me aclaró que era mejor quedarse donde estés, aunque no vayas a parir dentro de poco.
En fin, que el tema da para mucho. Como por mi zona veo varios negritos con ganas de emigrar a zona de blancos ricos, trataré de convencerlos... sin ponerme demasiado cerca, no sea cosa que de consejero gratuíto pase a ser chuleta servida en plato de pobre. Una cosa es aconsejar y otra es dar el pobre cuerpo que el destino nos dió ¿no le parece?
lunes, 15 de diciembre de 2008
El elefante y las hormigas
viernes, 12 de diciembre de 2008
El juego de las decisiones
martes, 21 de octubre de 2008
Zusammen (juntos)
Un hombre que ignoraba la "Dualidad"martes, 15 de abril de 2008
El poder oculto (Dr. Folkenstein)
Dias buenos, estimados amigos. Con ustedes Dr. Folkenstein que inicia colaboración con amigo chimpacé (lo que no significa nada raro) y publicar pensamientos en español. Para el principio pido disculpas por mi malo español, pero “menos da una piedra” como dice mi amigo Nullus. Además yo aprender español en Cataluña, asi que poder poner catalanismo sin darme cuenta mucha.
El motivo de mi presente entrada encuentrase en la necesidad de confirmar la importancia de “hacer resúmenes propios” si se quiere desarrollar memoria, capacidad de visión, y fijarse mejor en los detalles.
Resumenear (no se si esta palabra existe en el bello idioma en que escribo) es la tarea más importante que todo aprendiz de desarrollo personal puede y debe hacer.
Nunca enfatizaré suficiente la importancia de resumenear todo lo que nos pasa y leemos. Habilidad que se practica, habilidad que se aprende como si fuese segunda naturaleza; como si ahora tuviésemos un gen nuevo en nuestro ADN.
En escuela alemana practicamos y veo que en escuela española no se practica o se hace poco, muy poco. Mejor que estudiar muchas cosas es aprender a resumenear lo que podemos leer y pensar.
Si Ud. lector paciente de este blog, quiere aprender antes debe tener armas, o útiles o herramientas, que le ayuden a conquistar posiciones inaccesibles. Hacer resúmenes desarrolla oído, y capacidad de escuchar.
¡Hágame caso! ¡Resumenee mucho!
viernes, 11 de abril de 2008
Presentando a mi digno sucesor (... perdón ¡colaborador!)
Luego de charlar con la dirección de Opinatio, lo cual es un decir algo exagerado, porque nos hemos intercambiado en semanas unos mínimos y exangües mensajes, en los que les manifestaba que mis múltiples ocupaciones selváticas me impedían atender este esotérico blog, al final se han decidido por incluir otro “colaborador” para dividirnos las tareas que de por sí son bastante ligeras. En opinión de Opinatio cuanto menos se trabaja menos ganas hay de hacerlo, y estoy de acuerdo en ello, hasta tal punto que bien podría dedicarle la entrada de hoy en lo que se refiere al “desarrollo personal”.
Lo que busco decir, y me temo que he sido tan sinuoso como mi amiga Catalina (una pitón de muy buen ver), es que el “desarrollo personal” puede crear vicios. Al final uno no sabe si está haciendo d.p. o está haciendo literatura barata sobre el d.p. Quizá porque es más fácil escribir y dar consejos que ponerlos en práctica y comprobar que no funcionan tan bien como cuando los explicábamos.
Una ventaja de los “hechiceros”, esos personajes que se visten muy raro y que suelen estar rodeados de nubes de humo, radica en que nadie controla a fondo sus afirmaciones y negaciones. No se espera claridad y por ello todo parece interesante y con muchas puntas para interpretar. Me gustaría tener a alguno como “colaborador”… pero sería mucho pedir. La dirección de Opinatio es racionalista y académica y sólo admite frases ininteligibles sin éstas son proferidas por algún catedrático de renombre. Los demás no tienen derecho ¡que se le va a hacer!
Pero creo que me he ido por las ramas (como suele decirse “la cabra tira al monte”) así que en aquellos días pluviosos o melancólicos que no me de la gana de escribir este blog, estará mi colaborador, el Dr. Folkenstein.
El Sr. F. es un humano prestigioso académico jubilado (¡quién si no se avendría a colaborar con un chimpancé… por más sabio que sea!), e ilustrará al respetable sobre los vericuetos del “desarrollo personal”, acrecentando de esta suerte el fondo de conocimientos que, a disposición de humanos y animales, presenta nuestra querida disciplina.
Dado que el monzón se aproxima, tendréis Dr. Folkenstein en cantidad, ya que pienso invernar unos meses (en el hemisferio austral, entramos en la benigna estación de los sueños. Nada tan útil y glorioso como una buena cama).